Entre gritos y aplausos, Premio Maguey dio la bienvenida a sus invitados para celebrar el florecimiento de su muy querida Queerciañera. A todos, todas y todes les presentes, cómplices del crecimiento de una comunidad que, con su amor, ha sido un reflector que ilumina historias repletas de diversidad, identidad e inclusión.

Peinados altos, crinolinas, vestidos llenos de brillo y flores se veían por todos los alrededores del festejo celebrado en el Promenade de la Cineteca Universidad de Guadalajara. Las luces iluminaron el escenario con una girl band que, con un estilo único y fresco, estrenó el escenario tocando su música contagiosa.
Con todos los ojos en el escenario, subió un grupo de mujeres que sería protagonista de un momento inolvidable. Mariachi Femenil Innovación Mexicana interpretó con gran energía temas entrañables como “Ya no vivo por vivir”, “Querida”, la icónica “Guadalajara” y la gran sorpresa del momento: una versión en mariachi de “Bohemian Rhapsody”, de la banda británica Queen.
En la pista de baile desfilaron orgullosamente las drag quinceañeras con sus respectivos chambelanes Wapayasos y Horripicosos, recreando un vals al ritmo de la música de una manera nunca antes vista.

Al término del tiempo de vals, Pavel Cortés, director del Premio Maguey, invitó a los jurados a subir al escenario para agradecer la entrega y compromiso con su labor. Este año, el jurado estuvo conformado por Andreas Bühlmann, Trinidad González, Keith Bennie, Michel Salazar y Coty Camacho.
La velada llena de asombros continuó con mucho baile, dragueo y música, donde los invitados disfrutaron de una serie de shows en los que se interpretaron canciones como “Superestrella” de Aitana; “Quemándome de amor” de Moderatto y hasta “Soda Pop” de los Saja Boys y una versión en vivo de “Golden” de Huntr/x, de la película K-Pop Demon Hunters (2025).

Entre los festejos, se entregó la primera de las estatuillas EMME, recibida por los familiares de Paco Ruiz como homenaje póstumo al legado que dejó como activista y luchador social. “No solamente luchó por su gremio, sino por los derechos humanos de todas las personas, sobre todo las más desprotegidas. Tanto de Puerto Vallarta, como de mi pueblo natal, San Juanito Escobedo”, indicó el hermano del homenajeado.
Continuó el derroche de corsés, lentejuelas y tacones. Manolo Caro subió al escenario para entregarle la EMME a una de sus actrices favoritas: Lola Dueñas, homenajeada con el Premio Maguey Trayectoria no sólo por su calidad actoral, sino por “su compromiso con visibilizar historias que atañen a nuestra comunidad”, añadió el director mexicano.
La galardonada, quien en la pasada edición del Festival Internacional de Cine en Guadalajara (FICG) fue jurado del Premio Maguey, agradeció el premio y compartió: “El año pasado hablamos un poquito de la oscuridad y creo que ya este año tenemos que dejar de prestar atención a los oscuros… A partir de ahora tenemos que hablar de luz, de amor, de cultura y de todo lo que construye, centrar toda nuestra atención, nuestro corazón y nuestra cabeza ahí”.
Posteriormente, un grupo de pokedrags se apoderó del escenario, presentando un número especialmente creado para el homenaje Premio Maguey Drag Icon, C-Pher. La “chilena chilanga”, conmovida, subió a recibir su EMME aún asombrada. “Ese niñito otaku gay que estaba ahí en Chile, usando sus primeros materiales y armando sus primeros trajes, está muy feliz”, expresó.
Para finalizar con la entrega de homenajes, de entre los invitados se pidió la compañía de Cristo Fernández para hacer la entrega de la EMME a Valentina, también Premio Maguey Queer Icon. El actor tapatío mostró su admiración y respeto por la homenajeada, con quien trabajó en la película de comedia No se requieren traducciones (2026).
Valentina, con un discurso sobrecojedor, expresó su agradecimiento a México y compartió un poderoso mensaje: “Cuando alguien te dice que no perteneces, muchas veces es porque aún no entienden que tú estás aquí para redefinir este lugar; eso se convierte en impulso, en fuego”.
“Nunca dejen que el mundo les haga dudar de su lugar, porque si lo sienten en el corazón, si vive en ustedes, entonces ya es suyo”, añadió la drag queen.
La última sorpresa de la noche fue una pasarela en la que se modeló una colección de exclusivos vestidos de quinceañera de Ragazza. Cada traje es un diseño artesanal de alta costura, resultado del trabajo de muchas personas enfocado en crear una obra de arte.

Así concluyeron las presentaciones, pero la fiesta continuó para celebrar 15 años de un espacio de transformación social a través del cine, que lucha por la inclusión y la diversidad para “que no sea necesario salir del clóset, que no haya divisiones y que únicamente seamos seres humanos”, subrayó Pavel Cortés.