DECONSTRUIR LA PELÍCULA COMO UN MARATÓN: EL MÉTODO DE ARIEL GORDON PARA HACER CINE

Con una carrera destacada en dirección y postproducción de cine mexicano, Ariel Gordon se unió a las Clases Magistrales de la edición 41 del Festival Internacional de Cine en Guadalajara (FICG) para revelar cómo ha logrado desempeñar diferentes roles y fusionar sus pasiones y habilidades tanto detrás de la cámara como en la sala de edición.

Su testimonio a través del panel “Deconstruyendo la película” ofreció una visión sobre su evolución artística, consolidándose como un referente y fundador de la empresa Cinema Máquina en la industria cinematográfica. 

Gordon contó que le ha costado encontrar el flujo ideal de trabajo; sin embargo, al recorrer cada uno de los procesos de realización, ha logrado crear su propia técnica: la de pensar en el resultado final desde el inicio, es decir, abandonar la idea del rompecabezas para ver el cine como un maratón donde es vital aprender a dosificar el tiempo, la economía y la energía vital para llegar a la meta. 

“Si pensamos en el concepto del maratón, el 90% de nuestras energías está en los primeros 10 kilómetros, pero el problema es que un maratón son 42. Si nos queda el último 10% para los últimos 32 kilómetros, estamos en problemas”, ilustró.

Por otra parte, habló del conflicto de trabajar con recursos finitos que pueden terminar agotándose o producciones que pretenden invertir todo al inicio de forma desbalanceada, describiendo lo complejo que es hacerlo. 

Como una forma de evitar esos problemas, compartió que su objetivo a la hora de postproducir es no arreglar los errores al final, sino prevenirlos con mente de editor desde la etapa de escritura, cortando escenas innecesarias antes de grabarlas. 

Detallando su método de trabajo, que implica una relación estrecha y coherente entre todos los departamentos, Gordon comentó que el mayor problema para una película recae en la mala administración, ya que, de repente, una producción puede encontrarse gastando todo en “rentar el lente más caro”, dejando sin presupuesto a otras áreas que realmente lo necesitan, como las de arte o sonido. 

Mencionó que, precisamente para solucionar este tema, en su caso fue necesaria la asimilación del director como el primer espectador de la obra, para mantener la conexión emocional y priorizar qué elementos importan más. 

“Como director, tu chamba es ser el primer espectador. Tú tienes que sentir lo que va a sentir el espectador”, sentenció.

Ariel Gordon; en la edición 41 del Festival Internacional de Cine en Guadalajara (FICG). Guadalajara, Jalisco, México. Jueves 23 de abril de 2026. Foto © FICG / Adrián Salazar

El diálogo incluyó las anotaciones que toma Gordon para lidiar con las presiones de la sala de montaje y las opiniones externas. En su opinión, lo que le ha funcionado a través del tiempo es confiar ciegamente en su instinto y aprovechar la inteligencia colectiva del equipo para encontrar el mejor ritmo. La técnica es valiosa, pero “el cine sigue siendo una transferencia de emociones”, concluyó.